Escribimos tu texto en otra lengua: un folleto, una carta, unos apuntes, un menú de restaurante o un manual técnico de una máquina. Textos listos para utilizar o publicar.
¿No lo hace un traductor automático?
El resultado de una traducción automática no queda nada satisfactorio en comparación con el texto de un traductor profesional, que es auténtico, idiomático, adaptado a la cultura de los países de cada lengua y se lee como si fuera una redacción original, que no ‘huela’ a traducción.
¿Y si tengo prisa?
Gracias a nuestra amplia experiencia, sabemos ajustar los plazos muy bien en función del tema, volumen y dificultad de los documentos. Si nos comprometemos, cumplimos y te entregamos un texto final, listo para ser leído.